miércoles, 11 de noviembre de 2009

Combatir

Amiga hoy amaneció la tinta de mi lápiz
Dispuesta a descifrarse en ese crepúsculo de guerra,
Cuando te hablo de guerra no me dirijo a ese sinónimo
Constante de ofensiva ni de movilización
Sino más bien a esa palabra
Mucho más simple de escuchar
Sin que los países alerten sus alarmas
Para alarmarnos;
Combatir.

Cuando te digo combatir no es para
Calladamente despertes tus fusiles
Y los pongas en guardia contra el enemigo,
Por que hasta ahora no te he murmurado quien es el enemigo
¡Te lo digo en vos baja para que no nos lleve la delantera!
Pero seguro te acordas que hace dos días
Hablábamos casi a gritos del enemigo
Y cortábamos la plática
Casualmente cada ves que el mesero se acercaba,
No por evitar que supiera nuestras estrategias
Sino por que la música precisamente
En ese instante, silenciaba los gritos;



Y bueno vos aprovechabas
Para retomar la plática de gestos
Que tenías con ricardo,
Y yo
Para lograr observar
El espectáculo y sobre todo a la
Mujer que bailaba bien el folklore.


Luego que el músico
Nos permitía coser una vez la plática
Volvímos a ese estado neutro
Donde afloraban las tácticas
Para combatir al enemigo,
Ha esas alturas vos, ricardo y yo
Pusimos las cartas sobre la mesa
De vidrio en la cual además acomodamos
Brazos e ideas
Y acordamos quien es el enemigo;
Ese miedo interino que nos gobierna
A recluir la franqueza,
Ese mismo para el que no sirve
Alertar mil soldados
Con sus rifles y sus cantimploras
Llenas de sortilegios por si sufren
De remordimientos.




Hermana ahora sabes que
Cuando hablamos de combatir
No es para que enlistes a tus soldados
A la guerra
Ni para que rápido corramos a
Encontrar sinónimos
En una cafetería,
Sino más bien para que
Alertemos el arte
Contra el enemigo;
Esa batalla campal
De bolígrafos y anécdotas.

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